El regreso de los reencuentros emotivos a las puertas de embarque

La tendencia va en aumento en Estados Unidos, donde varios aeropuertos están permitiendo —pase mediante— llegar hasta la salida misma de los pasajeros para que sus familiares puedan recibirlos.
Durante años, los emotivos reencuentros y despedidas en las puertas de embarque parecían ser cosa del pasado, una imagen de tiempos en los que familiares y amigos podían recibir a los pasajeros justo al bajar del avión. Sin embargo, en un giro inesperado, varios aeropuertos en Estados Unidos restablecieron programas que permiten a las personas sin boleto acceder a las áreas de embarque y llegada, devolviendo a los viajes aéreos un toque de calidez y nostalgia. Y a los no viajeros, la posibilidad de disfrutar de los crecientes servicios que ofrecen los aeropuertos.
La imagen parecía imposible, sobre todo después de la pandemia, y tras la implementación de las medidas de algunos aeropuertos internacionales —como el de Dunedin, en Nueva Zelanda— que estableció incluso un tiempo máximo de duración, de tres minutos, para los abrazos de despedida. Sin embargo, ahora el camino parece ser el inverso y los viajeros celebran la oportunidad de revivir sus propios recuerdos cuando reciben a sus familiares al momento de desembarcar.
El impacto del 11 de septiembre
La costumbre había desaparecido tras los atentados del 11 de septiembre de 2001, cuando la seguridad aeroportuaria se reforzó y restringió el acceso más allá de los puntos de control a los pasajeros con boleto en mano. Sin embargo, en los últimos años, algunos aeropuertos empezaron a reabrir esta posibilidad a través de programas específicos que otorgan pases temporales a familiares y amigos que desean recibir o despedir a sus seres queridos en la puerta de embarque.
El creciente interés por revivir este tipo de experiencia llevó a varios aeropuertos en Estados Unidos a implementar programas piloto. Por ejemplo, el Philadelphia International Airport, que lanzó en noviembre de 2023 su Wingmate Pass, ya registró más de 10.300 visitantes no pasajeros en sus puertas de llegada y salida.
Otros aeropuertos siguieron el ejemplo, aunque con ciertas limitaciones. El Orlando International Airport implementó el programa Experience MCO Visitor Pass, pero la alta demanda lo llevó a suspenderlo temporalmente mientras las autoridades evalúan cómo manejar el creciente número de solicitudes.
En otros casos, los aeropuertos optaron por alternativas, como la creación de espacios de espera cómodos en las terminales principales para quienes desean recibir a los pasajeros sin necesidad de cruzar los controles de seguridad. También surgieron iniciativas de descuentos en estacionamientos de corta duración, una forma de incentivar a más personas a acudir en persona para recibir a sus seres queridos.
Los aeropuertos, destinos propios
El resurgimiento de los pases de visitante no solo responde a la nostalgia de los pasajeros, sino también a la evolución de los aeropuertos en centros de entretenimiento y compras. Con una creciente oferta de restaurantes gourmet, bares, tiendas exclusivas y hasta salas de conciertos, los aeropuertos dejaron de ser meros puntos de tránsito —el emblema del “no lugar” posmoderno— para convertirse en verdaderos destinos.
Cada aeropuerto que ofrece estos pases tiene sus propias reglas y requisitos. Generalmente, se debe presentar una solicitud con al menos 24 horas de anticipación, aunque en algunos casos, como en el Detroit Metropolitan Airport, se permite solicitarlo el mismo día.
Los aeropuertos también establecen límites diarios de visitantes. En el Nashville International Airport, por ejemplo, el programa «BNA PASSport» autoriza el ingreso de 75 personas por día, mientras que el Seattle-Tacoma International Airport permite hasta 300 visitantes diarios.
Los requisitos de seguridad para los visitantes son similares a los de los pasajeros regulares:
-Presentar una identificación válida (pasaporte o licencia de conducir).
-Pasar por los controles de la TSA, con las mismas restricciones de líquidos y objetos prohibidos que los viajeros con boleto.
-Evitar portar equipaje grande o artículos restringidos.
La información detallada sobre cada programa está disponible en los sitios web oficiales de los aeropuertos.
El impacto del reencuentro
Más allá de la conveniencia logística, los reencuentros en la puerta de llegada tienen un profundo impacto emocional. Para muchas personas, estos momentos pueden reducir la ansiedad de viajar. Jamie Bichelman, un psicólogo de Las Vegas, explicó que muchas personas experimentan altos niveles de ansiedad antes de abordar un avión, y que contar con un ser querido hasta el último momento puede hacer una gran diferencia. En algunos casos, una nota de un profesional de la salud puede facilitar la aprobación de un pase de visitante incluso en aeropuertos sin programas oficiales. «A menudo, se asume que si alguien no usa una silla de ruedas o no tiene una discapacidad visible, no necesita apoyo adicional para volar. Pero la ansiedad es muy real para muchas personas», concluyó Bichelman.